28 noviembre, 2025
En Copenhague, la sostenibilidad y la experiencia local van de la mano — y pocas actividades representan esto tan bien como remar por los canales mientras se contribuye a la preservación de la ciudad.
Paddle. Collect. Give back.

Explorar Copenhague en kayak o stand-up paddle ya es, por sí solo, una de las formas más encantadoras de descubrir sus canales. Pero el destino fue más allá: varias iniciativas invitan a los visitantes a remar y recoger residuos a lo largo del recorrido, transformando el paseo en una acción de cuidado colectivo.
La lógica es simple: ves la ciudad desde una perspectiva única — y, al mismo tiempo, ayudas a dejarla aún más bella. Una experiencia ligera, divertida y con impacto real.
Una filosofía que va más allá del agua
Copenhague fomenta este comportamiento en diferentes frentes. La idea es siempre la misma: explorar, disfrutar y devolver algo positivo al destino. Otras actividades siguen el mismo espíritu, como tours centrados en movilidad limpia, experiencias gastronómicas de bajo impacto ambiental y vivencias de bienestar en áreas verdes urbanas. Todas refuerzan la mentalidad de responsabilidad que forma parte del ADN de la ciudad.
CopenPay: una iniciativa que dejó huella
Un ejemplo de este enfoque fue CopenPay, un programa que permitía a los visitantes “pagar” experiencias con buenas acciones — como la recolección de basura durante paseos en kayak. La iniciativa recompensa a los visitantes que adoptan prácticas sostenibles durante el viaje: usar bicicleta, transporte público, participar en actividades urbanas o incluso llegar a la ciudad en tren. A cambio, obtienen acceso a beneficios como paseos, entradas a museos y experiencias gratuitas o con descuento.
Cómo BDP incorpora esto en los programas
Para grupos de incentivo y viajeros de ocio, BDP integra este tipo de actividad en itinerarios que combinan autenticidad y propósito. Remar por los canales, participar en la preservación de la ciudad y vivir prácticas sostenibles presentes en la vida cotidiana local transforman el viaje en algo más profundo — y refuerzan la posición de Copenhague como uno de los destinos más innovadores y responsables del mundo.


